Comenzaba el día intermedio de la semana, ese que muchos asocian con un mal día... y alejado de todo...COMENZABA FELIZ.
Era el primer día de 3 jornadas que ya se prometían alentadoras y felices. El 18 de febrero de 2026, ya era historia de vida para 5 mujeres que habían decidido, días antes, realizar una poderosa inversión en ellas mismas.
Ya era la hora y Claudia, ya había llegado antes, porque de sus manos saldrían la mayoría de los alimentos que estarían formando parte de cada día de dinámica. En el camino se había tenido que hacer una pausa, pues se debía recoger: una flor y una piedra. ¿Para qué será? ¿Qué cosas se le ocurren a esta mujer? Pero yo lo hago, porque sobre todo y todos, creo en ella.
Comenzaron a llegar, cada una con su flor, algunas con más de una para regalar si hiciera falta. La Piedra...de esa, si solo una...demasiado peso y menos belleza. Sin enterarnos de nada, dejamos nuestra conexión con el mundo guardada en un bolso y nos dispusimos a cambiar el lente y a silenciar el ruido de la vida. Por un momento, solo nosotras y nuestros sueños. Había comenzado el Círculo Fénix, la experiencia para Mujeres que se eligen.
Desayuno
Una mesa toda colorida y con alimentos sin gluten (Claudia padece de Celiaquía y es mejor apostar por la salud). Se convirtió en conocer de qué iría el día y para brindar con té o café, según tu preferencia. Los alimentos elaborados por Bacoretto, un emprendimiento que desarrolla alimentos para personas celiacas y finamente decorados y montados en la mesa por nuestra Claudia, hicieron la mañana, augurando que no podía existir una jornada que comenzara de esta manera y no fuera ENTERAMENTE feliz. Se hizo la magia...ya estábamos dentro, ahora a fluir y a crecer.
Primer Taller
Hablar de leyes mentales hubiera parecido una locura, un tema desconocido y quizás descabellado para aquellos que veíamos la realidad un poco más objetivamente planificada. Fuimos entendiendo tantos pasos, tantos sucesos diarios que ahora cobraban nombre y que tenían leyes. Como empezar a vivir. Descubrir que existía otra manera de vernos y de ver el mundo fue destapar la caja de los sueños que convertidos en metas, pueden hacerse realidad. Aprender a desaprender...
Viajamos a mundos que parecían desconocidos pero que tenían rostros que ya habíamos visto antes. Era una mezcla de risas, asombro y amor que sin ponerle nombre nos llevó a entender que desde el primer minuto, estuvimos en lo cierto, era nuestro lugar y dar el paso junto a personas geniales, fue una sabia decisión.
Sexualidad Sagrada
Esta vez llegaba alguien más a nuestra fiesta, que pareció irrumpir, pero que supo acoplarse como quien ajusta el cinturón en una pieza casi perfecta. Aura Ávila, Coach de Impacto y Vida que nos acercó con dinamismo magistral a la sexualidad sagrada, tema en el que se especializa y en 60 min logró condensar acertijos que recibieron respuestas, que descubrimos que siempre estuvieron cerca, solo que no veíamos bien. Cuántos conceptos dibujados con otros pinceles, qué manera divina de enseñarnos que sin importar la edad, aún nos queda mundo por recorrer y conocimientos por adquirir. Los regalos que tuvimos te los dejo para cuando vivas la experiencia, que contada nunca es igual de hermosa.
Almorzar nunca fue tan bello
Ya te contamos de qué iba la manera de comer por acá. El momento del alimento, tan sagrado como la sexualidad que habíamos explorado antes. La mejor manera de decirnos que el día necesita una pausa y si es para reír y alimentarse que se abra paso. Una pasta napolitana, de las manos de una cubana y con la misma genialidad que si la hubiéramos disfrutado en Roma. No fue solo el comer, fue el servir, el agradecer, el estar presente, compartir recetas y sabores de la mesa y de la vida. Bendito alimento, benditas las manos que lo llevaron a nuestra mesa y benditas nosotras que le pusimos la sazón de cuando se come en familia.
Y no se acaba aún...
Teníamos que pasar a la práctica. Conocimiento sin acción es sólo decoración. Debíamos visualizar, sentir, dudar, preguntar, hablar, corregir, ensayar y demostrar, pusimos en acción todos los verbos que fueron necesarios para expresar que no estábamos llenando un cuaderno (hermoso por cierto) de líneas frías sacadas de muchos años de estudio de nuestra mentora, sino que era necesario entender y aplicar lo que era viable para cada una. El calor de saber que la enseñanza nos era útil nos hizo la reflexión sin ordenanza y dibujó en nuestros rostros la sonrisa aliviada de quien ha entendido todo.
El cierre del primer día...
¿Recuerdas la piedra y la flor? Si a esta altura ya lo habías olvidado, te cuento que nosotros también, pero con Noslen, nada es inadvertido y cada paso tiene una razón marcada como pensada en muchas meditaciones. Las flores nos acompañaron durante toda la jornada, adornando la mesa del almuerzo, los espacios de debate y la piedra, esperó guardada en un cofre rosa, desde que llegamos, porque en ellas soltamos todo aquello que pesaba, eso que veníamos cargando por tanto tiempo y que ya era hora de abandonar para ser más libres.
¿Qué hicimos? Pues algo que contenía la misma magia del día: escogimos la piedra y la flor que no fuera nuestra...La piedra para soltarla lejos, donde no volviera a anclar jamás a quien la soltó ni a nosotras mismas; la flor...fue sembrada en un espacio donde entre tanto ruido fuera posible LA VIDA; momento que pedía dos sentimientos poderosos: Empatía y Confianza. La primera, para sentir el peso del otro como el tuyo mismo y la segunda, para creer que otro podría aliviarte de tu dolor con mucho más amor y compromiso con el que a veces no nos decidimos a actuar porque lo sentimos egoísmo. De cualquier manera fue liberador y el mejor sello para decirnos que la etapa que comenzó en ese día, nunca dejaría nuestra mente y nuestro cuerpo de la misma manera en la que entramos aquella mañana.
¿Qué seguiría? Para nosotros sería tan sorprendente como para ti que lees estas líneas. Espera el próximo capítulo de este viaje...justo, como lo hicimos nosotras.















